Hoy hemos entrado en Oklahoma y hemos dejado atrás Arkansas, un estado que si bien destaca por la belleza de su naturaleza es más bien aburrido en lo que se refiere al turismo de carretera. Al salir del motel esta mañana hemos visto en el canal del tiempo que tanto Missouri como Oklahoma estaban en alerta por fuertes tormentas y posibles tornados. Como podéis imaginar, nos hemos pasado el viaje de hoy mirando al cielo y siguiendo la información del tiempo. De momento hemos tenido suerte y a pesar de que el cielo estaba listo para una gran tormenta, parece que se ha quedado en Oklahoma City, donde al parecer ha sido bastante fuerte, aunque seguimos en alerta por posibles tornados (según escribo estas líneas tenemos la tormenta encima y no podéis imaginar qué truenos,qué rayos y cómo suena la lluvia sobre el tejado del motel!!) A los que no estamos acostumbrados a este tipo de fuerzas de la naturaleza, y tras haber visto en persona la destrucción que dejan a su paso, os podéis imaginar lo austada que estaba con la posibilidad de cruzarnos en el camino de un tornado. Sin embargo, cuando hablas con las personas del lugar te das cuenta de que, para ellos, esto es lo más normal del mundo. Sufren tantos tornados a lo largo dle año que sólo cuando el tornado es realmente fuerte se refugian en los sótanos de sus casas. Por lo que nos ha contado la cajera de un sitio mejicano donde hemos cenado, un tornado es también toda una lotería….te puede tocar a ti o al de la casa de al lado. Una estará destrozada y la otra intacta.
Una vez en Oklahoma, hemos salido de la carretera interestatal 44 para comenzar nuestro viaje por la Ruta 66, “The Mother Road” (la carretera madre). La Ruta 66 también es conocida como “Main Street of America” (la calle principal de América) porque en su recorrido de este a oeste, de Chicago a las playas de Santa Mónica en Los Ángeles, atravesaba muchas de las principales ciudades del país por el centro de la urbe. Fue en 1926 cuando cerca del lago Michigan, en Chicago, se pusieron los cimientos de la primera carretera que conectaría el país de costa a costa atravesando ocho estados (Illinois,Missouri,Kansas, Oklahoma,Texas,New Mexico,Arizonas y California) a lo largo de sus 3.940 kilómetros de asfalto.
Hoy en día, recorrer la Ruta 66 no es tan fácil como uno se imagina. En la actualidad, sólo se mantienen algunos tramos del trazado original, pues en gran parte ha sido desdoblada o sustituida por las autopistas interestatales, y encontrar el trazado original puedes ser costoso y muy desesperante. Después de informarte lo suficiente con libros y guias especializados en esta carretera llegas a la conclusión de que hay señales inequívocas que te guiarán hasta ella. Por ejemplo, cuando se empezaron a construir las primeras carreteras éstas corrían paralelas al ferrocarril que, hasta entonces, había sido el principal medio de transaporte. Así la original Ruta 66 transcurre en sus tramos más antiguos muy cerca de las vías del tren y es una pista indiscutible de que te encuentras en el camino correcto.
Oklahoma alberga más kilómetros de la ruta original que cualquier otro estado, con un total de 640 km. Nosotros hemos comenzado en Stroud, donde el Rock Café y el Skyliner Motel resisten como símbolo de la nostalgia de una época en la que todo el mundo que viajaba hacia la costa oeste hacia parada en los pueblos que la carretera atravesaba.
Después de la construcción de la autopista interestatal, la Ruta 66 dejó de ser la carretera favorita de los americanos. Los pueblos y negocios que se alimentaban de los viajeros de la Carretera Madre empezaron a sufrir las consecuencias. Los cafés, restaurantes y tiendas de recuerdos empezaron a cerrar y los moteles de carretera en los que una vez fue imposible encontrar habitación apagaron sus luces de neón. Lo que queda de recuerdo de aquella época es hoy una pieza de memorabilia mantenida gracias a las distintas asociaciones estatales dedicadas a conservar la histórica Ruta 66. Recorrer la Route 66 significa realizar una nostágica ruta al pasado y rememorar la historia de una carretera por la que huyeron de la ley John Dillinger, Al Capone, Bonnie & Clyde y tantos otros.
Hoy dormimos en Davenport, Oklahoma, en uno de los pocos moteles que sobrevivivieron a la desertizacion de la Ruta 66 y cuya señal de neón constituye una de las famosas postales de la Ruta 66 a su paso por Oklahoma. Es el Lincoln Motel, fundado en 1939.
CONTINUARÁ...
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